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¿Es usted víctima de chantaje emocional?

 

Mario y Pablo son amigos desde hace ya varios años. Mario suele ser alegre, comprensivo y muy trabajador. A pesar de contar con el apoyo financiero de sus padres, suele generar su propio sustento económico. También es estudiante de Universidad y es conocido por ser buen alumno. 

Pablo es un joven diferente a  Mario. No es tan expresivo ni trabajador como su amigo. Tiene altibajos constantes en su estado de ánimo y en más de una ocasión, Mario ha observado que Pablo es bastante disperso  (no se centra en un sólo objetivo por cumplir) y no es constante con sus labores por lo que su vida laboral no ha sido la mejor y se encuentra en una difícil situación económica.  Debido a ello, Pablo le ha solicitado en varias oportunidades un préstamo de dinero a Mario. “Hace ya varios meses que me debe el dinero que le presté- comenta Mario- y yo ya me olvidé de eso, pero, vuelve a aparecer a pedirme que le preste de nuevo y me dice que él se siente muy mal, que está desesperado con su situación y que ha pensado en que lo mejor para él sería dejar de vivir. Y yo, después de que él me dice eso, no dudo en ayudarlo porque prácticamente me siento presionado, ¿cómo no lo voy a ayudar? si luego por no ayudarlo va y termina cometiendo una locura y yo no podría vivir con ese sentimiento de culpa”.

 

Susan Forward en colaboración con Donna Frazier publican un libro titulado: Chantaje emocional, en donde nos explican que “el chantaje emocional es una forma de manipulación poderosa, en la cual personas afectivamente cercanas nos amenazan, directa o indirectamente, con castigarnos de alguna manera si no hacemos lo que ellas quieren. (…) El chantajista emocional sabe cuánto valoramos la relación que nos une a él. Conoce nuestros puntos débiles. A menudo está enterado de nuestros secretos más profundos. Y por más que nos quiera o nos ame, cuando teme no obtener lo que necesita, utiliza ese conocimiento íntimo y personal para formular las amenazas con que logrará su objetivo: que hagamos lo que él nos pide”.

El chantaje emocional puede estar presente en cualquier relación interpersonal: entre amigos, novios, esposos, compañeros de trabajo, compañeros de estudios, socios, etc. Los ejemplos que se darán a continuación serán en relación a la relación de pareja.

Psique Consultoría, basado en la obra de Susan Forward, les expone a ustedes lo relacionado al chantaje emocional con el fin de que conozcan sobre los seis síntomas que se muestran en las relaciones interpersonales cuando existe chantaje emocional. También la manipulación emocional es una forma de maltrato. No permita que le suceda ni a usted ni a su allegados.

 

 

 

Estos son los 6 síntomas de chantaje emocional en la pareja:

 

1. Exigencia

 

El chantaje suele darse de modo indirecto, utilizando las emociones para lograr un objetivo, por ejemplo; cuando un integrante de la pareja tiene como objetivo vivir en el mismo departamento con su novio o novia y convence al otro por medio del chantaje emocional de que acepte ofrecer su vivienda para tal fin. Una forma común que se utiliza para convencer al otro es plantear su deseo en forma indirecta: “A veces me siento tan solo”, “me gustaría estar más tiempo contigo”, “me duele tanto separarme de ti” para luego decir que le gustaría mudarse al departamento de su pareja.  Si bien es cierto, es común que las parejas quieran mudarse juntos, eso en sí no tiene problema mientras que uno de los miembros de la pareja no acepte ofrecer su departamento para tal fin porque se siente obligado a decir “Sí” debido a que se siente chantajeado emocionalmente por su compañero(a). “¿No quieres que me mude contigo?, eso debe ser porque no me quieres lo suficiente”. 

2. Resistencia 

 

La resistencia ocurre cuando la pareja no permite que se le chantajee. La resistencia se evidencia cuando la pareja dice “no”. “No, no me gusta la idea de ofrecer mi departamento”. “Pienso que cada uno debe tener su vivienda propia”. Si es sincero y sin ambigüedades, le manifestará directamente a su pareja que no está de acuerdo con su idea. Si la pareja no suele ser franca y directa, su manera de pensar podría manifestarse de diferente forma; puede mostrarse menos cariñoso(a) o puede inventar excusas sobre obras o reparaciones que se llevarán a cabo en su departamento.

 

3. Presión

 

La presión se ejerce cuando el chantajista recibe un no por respuesta. Cuando lo anterior sucede, la pareja cuya idea ha sido rechazada, no se empeña en comprender la respuesta del otro, sino que por el contrario, comienza a presionarlo(a) para que se retracte y cambie la idea. Inicialmente se da un “supuesto” espacio apropiado para el diálogo, pero ese “diálogo” luego se transforma en un monólogo que tiene tono de sermón: “Yo solo busco lo mejor para los dos”, “Si una pareja de verdad se ama debe compartir el mayor tiempo juntos, ¿o es que tu no quieres compartir tu vida conmigo?” o, “¿ya no me amas lo suficiente como para irnos a vivir juntos?”.

 

 

4. Amenazas

La persona chantajista recurre a las amenazas cuando siente que su pareja no le apoya la idea y le hace entender que si no lo apoya sufrirá las consecuencias, por ejemplo: puede amenazar con causar dolor o desdicha. “Si a uno de nosotros le incomoda el hecho de pensar en mudarnos juntos, es mejor que replanteemos la relación y comencemos a conocer personas nuevas”.

 

5. Obediencia

 

Luego de las discusiones, la pareja chantajeada comienza a pensar que su deseo no es el de perder a su novio o novia; por el contrario, comienza a creer que cometió un error al rechazar la propuesta de su compañero(a) a pesar de que sigue estando en desacuerdo con la idea. Finalmente, termina aceptando y su pareja se muda con él(ella) a su departamento.

 

6. Reiteración

 

Luego de un tiempo de que el chantajista haya logrado lo que deseaba, su pareja, que aún puede seguir estando en desacuerdo con la idea, cree que tomó la decisión correcta debido a que se liberó de la presión ejercida por su compañero(a), y que además, pudo recuperar su amor de nuevo. El chantajista, por el contrario, comprueba que presionar al otro y generar culpabilidad en ella (él) es el mejor método para lograr lo que desea. La víctima del chantaje comienza a pensar que la mejor manera de interrumpir con la presión ejercida por su compañero(a) es ceder a sus deseos.

Y así es como se inicia el ciclo del chantaje emocional: “Cuando aquellos que comparten su vida utilizan el temor, la obligación y la culpa para manipularlo”.

 

 

Fuente bibliográfica

 

Forward, S. (1998). Chantaje Emocional. Buenos Aires: Editorial Atlántida. 

 

 

 

 

 

 

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